El podcast lleva años creciendo y no muestra señales de frenarse. En España hay más de 20 millones de oyentes habituales, y la cifra sigue subiendo. Sin embargo, cuando hablamos del podcast corporativo, seguimos viendo que la mayoría de las empresas lo tienen en su lista de "cosas que algún día haremos" sin llegar a dar el paso.
Es una oportunidad enorme que queda sin aprovechar. Y no hace falta ser una multinacional para tener un podcast que funcione.
Para qué sirve exactamente un podcast de empresa
Antes de hablar de producción, conviene aclarar para qué puede usarse el podcast en un contexto empresarial, porque hay más usos de los que la mayoría piensa.
El más evidente es el employer branding: usar el podcast para mostrar la cultura interna de la empresa, dar voz a las personas del equipo y atraer talento. Funciona especialmente bien en sectores donde la guerra por el talento es feroz, como tecnología, sanidad o consultoría.
Hay también un uso potente para comunicación interna: episodios mensuales donde el CEO o dirección comunica novedades, cambios estratégicos o simplemente comparte reflexiones con el equipo. Es mucho más cercano que un email corporativo y más flexible que una reunión de empresa.
Y luego está el podcast como herramienta de autoridad de marca: episodios sobre temas relevantes para el sector, con invitados expertos, que posicionan a la empresa como referente en su industria.
Por qué la mayoría de podcasts corporativos fracasan
La razón número uno es la falta de constancia. Muchas empresas lanzan el podcast con mucha energía, publican cuatro episodios y luego desaparecen durante meses. Cuando el podcast regresa, ya ha perdido su audiencia.
La solución no es tener más energía, es tener un sistema. Grabar por bloques —varios episodios en una sola jornada— permite mantener la frecuencia de publicación sin que el podcast se convierta en una carga semanal. Es exactamente lo que recomendamos a nuestros clientes: jornadas de grabación cada dos o tres meses donde producimos entre cuatro y seis episodios de golpe.
La segunda razón es la calidad de audio. Un podcast con mal sonido se abandona. No importa lo interesante que sea el contenido: si el oyente tiene que esforzarse para entender lo que se dice, cierra la aplicación. Aquí no hay término medio: o inviertes en producción de calidad desde el principio, o el podcast trabaja en tu contra.
Qué formato elegir: audio, vídeo o vídeopodcast
El vídeopodcast es el formato que más ha crecido en los últimos dos años, y por buena razón: te permite distribuir el contenido en audio a través de Spotify o Apple Podcasts y al mismo tiempo en vídeo a través de YouTube o LinkedIn. Estás llegando a dos audiencias distintas con el mismo contenido.
En Cuarta Dimensión producimos vídeopodcasts desde estudios corporativos o directamente en las instalaciones del cliente. No necesitas un estudio propio: con el setup adecuado, cualquier sala de reuniones puede convertirse en un espacio de grabación profesional.
Cuánto cuesta producir un podcast de empresa
La pregunta inevitable. Y la respuesta honesta es: depende de muchas variables. No es lo mismo grabar un episodio de audio básico que producir un vídeopodcast con diseño gráfico, titulaciones animadas y distribución multiplataforma.
Lo que sí podemos decir es que el coste por episodio baja considerablemente cuando se graba en bloques. Una jornada de grabación bien organizada puede producir entre cuatro y seis episodios, lo que hace que el coste unitario sea muy razonable comparado con otros formatos de contenido.
¿Quieres lanzar el podcast de tu empresa pero no sabes por dónde empezar? Te ayudamos a definir el formato, el contenido y el plan de producción.
Hablemos de tu podcastCómo empezar: los primeros pasos
Lo primero es definir el objetivo y la audiencia. No es lo mismo un podcast para clientes externos que uno para empleados. El tono, el formato y los temas serán completamente distintos.
Lo segundo es decidir la frecuencia de publicación y ser realista. Si no puedes comprometerte con un episodio mensual de forma sostenida, es mejor publicar cada seis semanas que lanzar con ritmo semanal y desaparecer.
Y lo tercero es no empezar a grabar antes de tener los primeros tres episodios listos para publicar. El lanzamiento con tres episodios disponibles genera mucho más tracción que lanzar con uno solo.