Cuando un cliente potencial llega a tu web, tiene entre 5 y 8 segundos para decidir si se queda o se va. Un vídeo bien colocado y bien producido puede ser la diferencia entre que se quede y que cierre la pestaña. Pero esa afirmación tiene una condición importante: tiene que estar bien hecho.
Llevamos años produciendo vídeos corporativos para empresas en Madrid y hemos visto todos los extremos posibles. Vídeos que transforman la percepción de una empresa en segundos y vídeos que parecen grabados con el móvil en el pasillo de la oficina. La diferencia entre ambos no es solo estética.
Qué tiene que conseguir tu vídeo corporativo
Antes de hablar de cámaras o guiones, tienes que tener claro qué quieres que el vídeo logre. Parece obvio, pero el 70% de los vídeos corporativos que vemos fallan porque no responden a esta pregunta de forma concreta.
¿Quieres que el visitante entienda qué hace tu empresa en menos de dos minutos? ¿Quieres que un candidato a trabajar contigo sienta que quiere formar parte del equipo? ¿Quieres que un cliente que ya os conoce confíe más en vosotros antes de firmar un presupuesto? Cada uno de esos objetivos da lugar a un vídeo completamente diferente.
Define el objetivo primero. El formato, la duración y el enfoque narrativo vienen después.
La duración: ni muy corto ni demasiado largo
Para un vídeo de presentación de empresa en web, la duración ideal está entre 90 segundos y 2 minutos y medio. Por debajo de 90 segundos, es muy difícil contar algo con suficiente profundidad. Por encima de dos minutos y medio, la atención empieza a caer salvo que el contenido sea excepcionalmente bueno.
Hay excepciones, claro. Un vídeo de cultura de empresa pensado para LinkedIn puede funcionar muy bien en 45 segundos. Un testimonial de cliente puede resolverse en 60 segundos. La clave es que cada segundo tenga un propósito claro.
El guión: el trabajo que más importa y que más se salta
En producción de vídeo, el guión es el equivalente a los cimientos de un edificio: nadie los ve, pero si no están bien hechos, todo lo demás se cae. Y sin embargo, es la fase que más clientes quieren saltarse o acelerar.
Un guión bien desarrollado no solo define lo que se dice. Define el tono, el ritmo, qué se muestra en pantalla mientras se dice cada cosa, cómo empieza el vídeo para enganchar al espectador y cómo termina para dejar un mensaje claro. Cuando llegamos al rodaje con un guión sólido, el tiempo en set se reduce a la mitad y el resultado es mucho mejor.
Imagen y sonido: los dos factores que nunca se pueden compensar en edición
Hay cosas que se pueden mejorar en postproducción y cosas que no. La calidad de imagen y de sonido entran en la segunda categoría. Una imagen sobreexpuesta o un audio grabado en una sala con eco son problemas que no tienen arreglo, o cuyo arreglo es tan visible que empeora el resultado.
La calidad de imagen depende de la cámara, la óptica y, sobre todo, de la iluminación. La mayoría de las diferencias entre un vídeo de aspecto profesional y uno amateur tiene más que ver con la luz que con la cámara. Una buena iluminación puede hacer que una cámara de rango medio parezca mucho más cara de lo que es.
El sonido es todavía más crítico. Las personas toleran mucho mejor un vídeo con imagen mediocre que un vídeo con audio malo. Grabar con micrófono de solapa o de cañón, en un espacio acústicamente controlado, es imprescindible.
¿Tu empresa necesita un vídeo corporativo que realmente represente lo que sois? Hablemos del proyecto y te preparamos un presupuesto.
Pedir presupuestoDónde colocarlo en tu web y cómo optimizarlo
El mejor lugar para un vídeo de presentación de empresa es la página de inicio, en la parte superior visible sin hacer scroll. Si el vídeo está enterrado en la sección de "Quiénes somos" a cuatro clics de la portada, poca gente lo va a ver.
En cuanto al formato técnico, el vídeo debe estar alojado en una plataforma como YouTube o Vimeo e integrado mediante embed en tu web, nunca subido directamente al servidor de la web. Un archivo de vídeo pesado en el servidor es una de las causas más comunes de webs lentas, y la velocidad de carga afecta directamente al SEO.
Por último, añade siempre subtítulos. Muchos usuarios navegan sin sonido, especialmente desde el móvil. Un vídeo sin subtítulos pierde una parte importante de su audiencia potencial.